En el corazón de lo oportuno

El autor defiende la labor que realiza la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Castilla y León, que ya atesora cuatro años de actividad en la Comunidad y está integrada por cerca de 70 profesionales.

Frente al inabarcable y confuso océano de las asociaciones del más variado pelaje, condición y catadura, mar pródigo en siglas que apenas nacidas ya están en proceso de desaparición y cuyos miembros se cuentan con los dedos de una mano, la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Castilla y León (GesCulCyL) ocupa el extremo contrario; o sea, el de las sociedades, por necesarias, absolutamente consolidadas. Y es que ya atesora casi cuatro dinámicos años, la integran  70 profesionales de casi toda la región y, además, luce como excelente bagaje el éxito de la reciente convocatoria de la III Conferencia Estatal de la Cultura celebrada el año pasado en Valladolid marcando así el punto de recuperación del pulso de la gestión cultural, el debate intelectual y el intercambio de experiencias.

A lo largo de su trayectoria, GESCULCYL, fecunda agrupación de los gestores culturales, nunca ha hecho camino en solitario. Al contrario, siempre ha sabido moverse y anclar sus raíces en el ámbito de las diversas Asociaciones nacionales con propuestas para mejorar el funcionamiento de la FEAGC, Federación Estatal de Asociaciones de Gestión Cultural, a la que pertenece desde su fundación, haciendo convocatorias y propuestas de verdadero carácter plural y, en pocas palabras, moviéndose con soltura por todos los inmensos ámbitos de una gestión profesionalizada de lo que nos es propio, la cultura con mayúsculas, –pese a quien pese– en sostenida fase de expansión y en situación de prestigio creciente. Y es que frente a tanto organizador sin oyentes, GesCulCyL luce una envidiable capacidad de convocatoria, legítimamente forjada en el crisol del trabajo de Bego, Rafa y Raúl con los apoyos de tantos.

A GesCulCyL, en lógica consecuencia, nos interesa mucho más que bastante el buen funcionamiento de la Federación Estatal, tanto, nosotros como ellos, instituciones ambas, hondamente persuadidas de que la concertación, en estos casos, representa una virtud de bien necesaria y cotidiana aplicación práctica.

La tercera pieza, y la más importante, de este engranaje que a la sazón ponemos en marcha, desde la Junta Directiva, es, qué duda cabe, el trabajo imprescindible de sus miembros y de los cuatro grupos de trabajo recientemente constituidos. De ellos, deben salir propuestas y soluciones para la realidad de una profesión, la gestión cultural en nuestra comunidad, esto es, propuestas y soluciones para los inaplazables problemas de una tupida red de profesionales, extendida a los nueve provincias y a la vez abrirá un horizonte de expectativas para licenciados y estudiantes de los nuevos grados de gestión cultural. Afanes, cuyos minutos desconocerán los ocios y donde el pulso de sus reuniones adelantarán las líneas de trabajo del inminente futuro.

Para expresarlo con la conocida figura del eximio profesor Lázaro Carreter, esto es poner el dardo de la necesidad en medio y mitad, en el corazón del blanco de lo oportuno. Obvio e insoslayable el compromiso de la Asociación con la gestión cultural. Todo –todo y siempre- se puede hacer mejor o peor; pocas cosas se harán, sin embargo, tan a tiempo y a la justa medida de lo demandado por las circunstancias. Pocas, muy pocas.

Y es que como ya hemos recordado en estas páginas, nada más desatinado, pocos clichés tan injustos, como el de esa identificación monocorde, cansina y repetitiva, de nuestra tierra con un espejismo de tradición que, supuestamente, negaría la vanguardia, ajeno tan mostrenco esquema a la cristalina evidencia de que, en literatura, cultura y arte, nada que en su tiempo fue de verdad vanguardia hoy deja de ser tradición.

Desde esta perspectiva GesCulCyL quiere ser un movimiento honda renovación y primer punto de convergencia para todos los profesionales vertebrados por la inquietud profesional de tantas propuestas ante problemáticas comunes comiencen a cuajar.

Alejandro N. Sarmiento Carrión es Coordinador de la Junta Directiva de la Asociación Profesional de Gestores Culturales de Castilla y León.

Sarmiento A. N. (14 de marzo de 2018). En el corazón de lo oportuno. Opinión el Correo de Valladolid.

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